Las comidas según Santa Hildegarda

Mayo 2012

Las comidas y el alimento. Para desayunar coma alimentos hechos de harina o cereales, pues son alimentos secos que proporcionan una fuerza sana. Coma primero comida caliente para calentar el estómago, y no alimentos fríos, ya que si lo hiciera enfriaría su estómago que apenas sería capaz de calentarse con los alimentos calientes. Coma comida caliente hasta que se caliente el estómago y si después come alimentos fríos el calor que ha atravesado su estómago superará el frío de esa comida.

En la primera comida evite todas las frutas y cosas con jugos y humedad como las verduras, pues llevarían podre, livor y malestar a los humores. Las puede tomar una vez que haya comido otros alimentos y entonces le proporcionan más salud que debilidad.

El almuerzo. Al hombre con buena salud física le es saludable para una buena digestión que se abstenga de almorzar hasta el medio día o casi. Al que está enfermo, débil y con carencias físicas le es bueno y saludable almorzar por la mañana hasta que tome de los alimentos las fuerzas de las que carece.
Por la noche, el hombre puede comer los mismos alimentos y las mismas bebidas que durante el día, si así lo quiere, y cene lo antes posible para que pueda dar un paseo antes de prepararse para dormir.

Dormir. Que el hombre no duerma inmediatamente después de comer, antes que el gusto, el jugo y el olor de los alimentos hayan llegado a su lugar sino que deje pasar algo de tiempo después de comer, no sea que si se duerme nada más comer, el sueño lleve a lugares incorrectos y contrarios el gusto, el jugo y el olor de los alimentos, y se esparzan por las venas como el polvo de aquí para allá. Si el hombre se contiene un poco y entonces se dispone a dormir unas pocas horas, la carne y la sangre aumentan y se pone más sano.

Destemplanza en verano y la diversidad de alimentos. El hombre que en verano, cuando está caliente por dentro, come alimentos muy calientes, se excita la gota; y si estando muy caliente por dentro toma alimentos muy fríos, le producen flema. Por eso en verano tome alimentos templados, ya haga fresco o calor, que le reportarán buena sangre y una carne sana. Cuando en verano uno está muy caliente por dentro y come mucho, su sangre se calienta demasiado por el exceso de comida y los humores se vuelven malignos, las carnes se hinchan y crecen más de lo necesario porque el calor del aire es entonces excesivo. Pero si come moderadamente, no le produce debilidad, sino que le conserva la salud.

En invierno, cuando el hombre está muy frío por dentro, si come mucho, le es saludable y le engorda. Pero cuídese en todo momento de no comer alimentos hirvientes o humeantes por su humedad, en cuanto hayan sido cocinados, hasta que desaparezca su hervor y su humo, puesto que si los comiera ardiendo y con humo, subirían su vientre hinchándolo y fácilmente podrían provocarle lepra.

Mientras un hombre está triste, coma suficientes alimentos que le convengan para tomar fuerzas con ellos ya que la tristeza lo perjudica.
Si está muy contento, coma con moderación ya que su sangre está disuelta y en continuo fluctuar y si entonces comiera mucho, los humores que hay en su sangre se agitarían produciendo fiebres.

CARNE el hombre que quiera comer carne que la coma con moderación, cocinada con condimentos sencillos, pero ni demasiado caliente ni demasiado deliciosa, ni preparada o envuelta con distintos aditivos y condimentos, ya que su jugo tiene cierta afinidad con el jugo de la carne del hombre y repercute facilmente en sensación de placer en la médula.


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