<30> CUESTIÓN.
¿Qué significa lo que se dice de Jonatán: se le iluminaron los ojos (1 Sam 14,27) cuando probó la miel?
SOLUCIÓN.
Jonatán era semejante a la tierra fértil y fecunda, que fácilmente se remueve con el arado y que además en las labranzas produce a menudo hierbas útiles: como era humilde en sus costumbres, y no en los juicios, libremente manifestaba lo que era justo y verdadero, sin ira y sin odio. Para quienquiera que tiene tales hábitos, en efecto, los humores son sanos y óptimos en todos los sustentos por los que alimenta el cerebro, las venas y las médulas, porque en sí mismo no surgen la ira ni la tristeza a través de la melancolía, perjudicando los diversos hábitos del obrar, pues en él están presentes como don de Dios y le hacen revivir y renovarse como aquello sobre lo que el rocío cae. Pero quien enferma de melancolía, éste es semejante a la tierra endurecida, que apenas permite ser removida por el arado, pues en sus hábitos de obrar tiene la ira, la tristeza y la resistencia a toda justicia, a no ser que por la naturaleza del ánimo se sobreponga siempre a sí mismo, y ni aun así puede tener alegría en sus obras.
Sin embargo, quien tiene los hábitos ya dichos, ése es benévolo en todas sus obras y por los alimentos su carne y su sangre se renuevan y él mismo es confortado por ellos, como también fue confortado Jonatán, cuyos ojos, nublados primero por la debilidad del cuerpo, recibieron una visión precisa cuando por el gusto de la miel, que él aspiraba del aire, por esa miel tuvo mayores fuerzas que otro.