CUARTA PARTE
EL HOMBRE MIRA AL SUR Y AL OESTE

CAPÍTULOS

Visión
La Primera Imagen
I.- Palabras de la Injusticia
II.- Respuesta de la Justicia
La Segunda Imagen
III.- Palabras de la Acedia
IV.- Respuesta de la Fortaleza.
La Tercera Imagen
V.- Palabras del Olvido de Dios
VI.- Respuesta de la Santidad.
La Cuarta Imagen
VII.- Palabras de la Inconstancia
VIII.- Respuesta de la Constancia.
La Quinta Imagen
IX.- Palabras de la Preocupación por las cosas terrenales
X.- Respuesta del Deseo celestial
La Sexta Imagen
XI.- Palabras de la Obstinación
XII.- Respuesta del Arrepentimiento
La Séptima Imagen
XIII.- Palabras del Deseo Mundano
XIV.- Respuesta del Desprecio del mundo
La Octava Imagen
XV.- Palabras de la Discordia
XVI.- Respuesta de la Concordia
El Celo de Dios
XVII.- Palabras del Celo de Dios.
XVIII.- El hombre vuelve por la verdadera obediencia a la gracia de Dios y no se separa de su Creador.
XIX.- Dios exhorta al hombre a volverse a la luz de la santidad
XX.- La tierra, que sustenta y apoya a las demás criaturas, también mantiene al hombre con todo lo que es necesario para su cuerpo
XXI.- La tierra es la materia de la obra de Dios en el hombre, y es también la materia de la humanidad del Hijo de Dios
XXII.- El alma, cuando lanza suspiros a Dios y hace brotar las santas virtudes, se vuelve materia de buenas obras.
XXIII.- El Hijo de Dios, que estaba en el corazón del Padre, se hizo hombre y trajo el bautismo.
XXIV.- Palabras de David sobre este tema
XXV.- Los ocho vicios que se oponen a las ocho virtudes son obligados a volver a la perdición.
XXVI.- La Injusticia, su comportamiento y su sentido
XXVII.- La Acedia, su comportamiento y su sentido
XXVIII.- Palabras del Libro de la Sabiduría sobre este tema
XXIX.- El Olvido de Dios, su comportamiento y su sentido
XXX.- La Inconstancia, su comportamiento y su sentido
XXXI.- La Preocupación por las cosas terrenales, su comportamiento y su sentido
XXXII.- La Obstinación, su comportamiento y su sentido.
XXXIII.- Palabras de David sobre este tema
XXXIV.- El Deseo mundano, su comportamiento y su sentido
XXXV.- La Discordia, su comportamiento y su sentido.
XXXVI.- Palabras en los Hechos de los Apóstoles sobre este tema
XXXVII.- El Celo de Dios, su aspecto y su sentido
XXXVIII.- El fiel que se acusa, teme sus pecados y quiere alargar su vida hasta enmendarlos
XXXIX.- El Celo de Dios no puede ser vencido por las sugerencias diabólicas
XL.- El Celo de Dios golpea menos al hombre que se castiga por sus pecados
XLI.- El hombre, cuando reconoce su pecado, suspira a Dios y realiza obras santas, hace avergonzarse al diablo
XLII.- Palabras de David sobre este tema
La Injusticia
XLIII.- Penas de purificación de las almas de los que pecaron de Injusticia y motivación del castigo
XLIV.- De que modo los hombres haciendo penitencia pueden borrar en ellos mismos el pecado de Injusticia.
XLV.- Los que quieren la Injusticia no quieren observar la ley, ya que en la Injusticia no se encuentra ningún tipo de equidad
XLVI.- Los fieles alaben a su creador, porque el alma, cuando oye la sinfonía, a menudo prorrumpe en llanto.
La Acedia.
XLVII.- Penas de purificación de las almas que, en el mundo, pecaron de Acedia y razón del castigo.
XLVIII.- Como los hombres que pecan de Acedia puedan castigar en sí mismos este pecado haciendo penitencia
XLIX.- La Acedia, que se estanca en la pereza como el aire nocivo que seca los frutos, siempre descuida el obrar bien.
El Olvido de Dios.
L.- Penas de purificación de las almas de los que pecaron de Olvido de Dios, y razón del castigo.
LI.- De qué modo los hombres, haciendo penitencia, puedan borrar en sus cuerpos el pecado de Olvido de Dios
LII.- El olvido de Dios envuelve el corazón del hombre con las tinieblas de la incredulidad.
LIII.- Palabras del Libro de la Sabiduría
La Inconstancia
LIV.- Penas de purificación de las almas de los que pecaron de inconstancia y razón del castigo
LV.- Como los hombres con la penitencia puedan rechazar el pecado de inconstancia
LVI.- La inconstancia, que no quiere avanzar por un único camino y desea conserva su propia voluntad, es parecida a un ídolo.
La Preocupación por las cosas terrenales
LVII.- Penas de purificación de las almas de los que pecaron de preocupación por las cosas terrenales y razón del castigo
LVIII.- Como los hombres pueden compensar el pecado de preocupación por las cosas terrenales haciendo penitencia en sus cuerpos.
LIX.- Los que se afanan por las cosas terrenales, y se apegan la creación y a las criaturas, deben agarrar el arado detrás de los bueyes, y mirar a Dios.
La Obstinación
LX.- Penas de purificación de las almas de los que pecaron de obstinación y razón del castigo.
LXI.- Como, por la penitencia, los hombres puedan castigar en sí mismos el pecado de obstinación
LXII.- Como el topo al cavar echa fuera la tierra, así la obstinación trastoca todo bien.
LXIII.- Como Dios quiso mucho quiso a Job, le envió muchas tribulaciones
El Deseo Mundano
LXIV.- Penas de purificación de las almas de los que pecaron de deseo mundano y razón del castigo.
LXV.- De qué modo los hombres, haciendo penitencia, pueden purificarse del pecado de deseo mundano.
LXVI.- El deseo mundano, es parecido a los perros y los pájaros que nunca se llenan, y otras cosas a este respecto.
La Discordia
LXVII.- Penas de purificación de las almas de los que, en vida, se mancharon del pecado de discordia y razón del castigo.
LXVIII.- Como los hombres haciendo penitencia pueden castigar en sus cuerpos los pecados de discordia
LXIX.- A los que eligen la discordia los atormenta un espíritu maligno, y los que están en la discordia y no se arrepienten se precipitan en una ruinosa caída.
LXX.- Palabras del Evangelio

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