SEGUNDA PARTE

EL HOMBRE MIRA AL OESTE Y AL NORTE

CAPÍTULOS

Visión
La Primera Imagen
I.- Palabras de la Glotonería.
II.- Respuesta de la Abstinencia
La Segunda Imagen
III.- Palabras de la Aspereza
IV.- Respuesta Auténtica Generosidad
La Tercera Imagen
V.- Palabras de la Impiedad
VI.- Respuesta de la Piedad
La Cuarta Imagen
VII.- Palabras de la Falsedad
VIII.- Respuesta de la Verdad
La Quinta Imagen
IX.- Palabras del Deseo de Contienda
X.- Respuesta de la Paz
La Sexta Imagen
XI.- Palabras de la Infelicidad
XII.- Respuesta de la Felicidad
La Séptima Imagen
XIII.- Palabras de la Inmoderación
XIV.- Respuesta de la Discreción
La Octava Imagen
XV.- Palabras de la Perdición de las almas
XVI.- Respuesta de la Salvación de las almas
XVII.- Palabras en el rugido del León
XVIII.- Dios, oponiéndose a las tinieblas de las insidias diabólicas, produjo todos los instrumentos de salvación en el Antiguo y en el Nuevo Testamento
XIX.- En la fortaleza del Hijo de Dios está nuestra protección, que todavía no se ha manifestado a todos.
XX.- Los doctores tratan de desvelar los misterios escondidos en las antiguas profecías, y no pararán de hacerlo.
XXI.- Los secretos del Antiguo y del Nuevo Testamento se exponen a los fieles para que los pongan en práctica.
XXII.- Por qué se protegió la profecía en el Antiguo Testamento
XXIII.- Por qué en la antigua ley, la tierra se santificó según la carne, en cambio en la nueva, gracias al Hijo de Dios, se glorificó el cielo.
XXIV.- Con la circuncisión los antiguos quedaron pegados a la carne, los fieles en cambio en el bautismo sirven al Espíritu.
XXV.- Palabras de Pablo sobre ésto
XXVI.- La razón discierne todo lo que Dios ha dado
XXVII.- En la antigua ley, la razón anuncio la santidad que se manifestó con Cristo
XXVIII.- La razón manifiesta en el Hijo de Dios a Dios y al Hombre, que se encarnó sin ningún detrimento de su divinidad, y permanece en los que le contemplan con corazón puro.
XXIX.- Los profetas, vieron con antelación la Encarnación de Cristo como en una sombra, y dijeron solo lo que veían y sabían
XXX.- El Espíritu Santo se prodigó sobre la razón humana; y los profetas, con visiones, sabiduría y ciencia, desvelaron los milagros de Dios de una manera desconocida.
XXXI.- La razón está completamente dentro de la sabiduría de Dios, aunque demasiado a menudo se incline a la carne.
XXXII.- Los misterios del Antiguo Testamento refuerzan a los hombres sabios contra el diablo; y no dejarán de estudiarlos, hasta colmar sus corazones.
XXXIII.- Palabras de David sobre esto
XXXIV.- Muchos vivieron antes de la ley, otros muchos en la ley y también muchos en el bautismo. Todos, gracias a las obras de fe, descansarán en las moradas de la felicidad.
XXXV.- En los gozos más ocultos están las almas que han llegado a perfección de la santidad. Y están tan separadas de los demás hombres como lo están los ángeles de los hombres.
XXXVI.- Las almas de los santos desean que les sean devueltos sus cuerpos, tanto como un niño hambriento pide pan a su padre.
XXXVII.- Antes de que los muertos recobren sus cuerpos, el mundo será perturbado
XXXVIII.- Aunque las obras de los santos sean diferentes, sin embargo ellos se reconocen como compañeros, por influjo del Espíritu Santo
XXXIX.- En la tenebrosa Incredulidad el diablo propone actos inconvenientes a los que deberían servir a Dios sin inquietudes.
XL.- La antigua serpiente, moviéndose contra el cielo, quiere atraer a todos al lago de perdición.
XLI.- La Glotonería, su comportamiento y su sentido
XLII.- La Aspereza, su comportamiento y su sentido.
XLIII.- Palabras del profeta Isaías sobre este tema
XLIV.- La Impiedad, su comportamiento y su sentido
XLV.- La Falsedad, su comportamiento y su sentido
XIVI.- Palabras de David sobre este tema
XLVII.- El Deseo de Contienda, su comportamiento y su sentido
XLVIII.- La Infelicidad, su comportamiento y su sentido
XLIX.- La Inmoderación, su comportamiento y su sentido
L.- La Perdición de las almas, su comportamiento y su sentido
LI.- El profeta Jeremías sobre este tema
LII.- El Celo de Dios, su aspecto y su sentido.
LIII.- El Celo de Dios a los hombres que descuidan la voluntad de Dios muchas veces los aflige corporalmente con muchos castigos.
LIV.- Palabras del profeta Jeremías sobre este tema
LV.- Los hombres que angustian a sus allegados, la venganza de Dios a menudo los aleja de cualquier felicidad terrenal, porque Él conoce todo lo que está escondido
LVI.- Dios no creó ningún hombre en el que no existiera la ciencia del bien y el mal.
La Glotonería
LVII.- Penas de purificación de las almas de los que en vida pecaron de glotonería, razón del castigo
LVIII.- De qué manera los hombres haciendo penitencia puedan borrar en ellos mismos este pecado
LIX.- De los que tienen glotonería se puede decir que su vientre es su Dios.
LX.- Palabras de Moisés
La Aspereza
LXI.- Penas de purificación de las almas de los que pecaron de Aspereza, y razón del castigo
LXII.- De qué manera los hombres, haciendo penitencia, puedan castigar en su cuerpo este pecado
LXIII.- La Aspereza, que rechaza a Dios, en el hombre áspero cambia la verdad en mentira, y a veces mata al hombre aunque hubiera prometido ser su defensa.
La Impiedad
LXIV.- Penas de purificación de las almas de los que pecaron de Impiedad en vida, razón del castigo
LXV.- De qué manera los hombres haciendo penitencia puedan borrar en ellos mismos este pecado.
LXVI.- La Impiedad rechaza el temor de Dios y siembra maldiciones en la misma maldad.
LXVII.- Palabras de David sobre este tema
La Falsedad
LXVIII.- Penas de purificación de las almas de los que pecaron con Falsedad, sin juramento y con juramento, razón del castigo
LXIX.- De qué manera los hombres haciendo penitencia puedan borrar en ellos mismos este pecado, perpetrado tanto sin juramento como con juramento.
LXX.- La Falsedad, que no se alegra con la verdad, envuelve a los mentirosos en sus mentiras hasta el punto que no serán estimados en nada.
El Deseo De Contienda
LXXI.- Penas de purificación de las almas de los que pecaron solamente por Deseo de contienda en sus obras o en sus palabras y razón del castigo
LXXII.- De qué manera los hombres, haciendo penitencia, pueden purificarse de este pecado, cometido tanto en sus obras como en sus palabras.
LXXIII.- El Deseo de contienda, es un mal falto de quietud, hace que los hombres que quieren pelea imiten al diablo
LXXIV.- Palabras de David sobre este tema
LXXV.- Palabras del Génesis sobre este tema
La Infelicidad
LXXVI.- Penas de purificación de las almas de los que se consideraban nacidos en la Infelicidad y por eso pecaron, y razón del castigo
LXXVII.- De qué manera los hombres, haciendo penitencia, puedan borrar de su cuerpo este pecado
LXXVIII.- Los que creen que han sido creados en la desgracia pecan, ya que la naturaleza del hombre es buena.
La inmoderación.
LXXIX.- Penas de purificación de las almas de los que pecaron de Inmoderación, y razón del castigo
LXXX.- De qué manera los hombres, haciendo penitencia, pueden castigar este pecado en su cuerpo.
LXXXI.- La Inmoderación quiere excederse en todo y será dispersada como polvo.
La Perdición de las Almas.
LXXXII.- Perdición de las almas de los que desprecian a Dios como si no fuera Dios y así se precipitan en la perdición, y razón del castigo
LXXXIII.- De qué forma los hombres pueden alejarse del diablo y de la perdición
LXXXIV.- Cuando se permite a los siervos conocer todos los secretos de los dueños, quieren dominarlos.
LXXXV.- En la pureza de la fe, el hombre comprende a Dios y rechaza los engaños del diablo

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