Acerca del el sexto círculo, que parece provenir de los de más arriba y es una especie de aire tenue. Qué función tiene en su lugar y qué representa desde el punto de vista alegórico.

VIII. Bajo el círculo de aire denso, blanco y luminoso hay otro que se denomina círculo de aire tenue. Proviene de los círculos y los elementos superiores, los cuales exhalan un aire que no es diferente de los mencionados elementos, como el aire sale de los pulmones del hombre sin realmente disgregarse, como el aliento humano sale sin separarse. Como las nubes que están llenas de luz cuando se levantan, y que, cuando vuelven a bajar, se sombrean, la zona aérea de que hablamos semeja contener todas las emanaciones acuosas de las que hemos hablado. Los reúne, como el fuelle del herrero manda el soplo, antes de aspirarlo de nuevo. Así, sucede que las estrellas que circulan en los círculos ígneos superiores están animadas en su rotación de un movimiento ascendente, las nubes las obligan a volver a bajar, y por esta razón su luminosidad aumenta. Pero cuando las estrellas con movimientos circulares descienden, reconducen hacia abajo las nubes, que son entonces sombrías y llevan lluvias. Y el aire tenue parece cómo difundirse por toda la rueda, porque todo lo que hay en este mundo crece y vive gracias a él.
Así, bajo la protección de la prudencia, los rectos deseos de los hombres creyentes, los que aspiran sutilmente a la justicia, se exhalan desde las energías superiores que confirma el Espíritu Santo. Este deseo es imborrable. Con un apego respetuoso, los fieles lo mantienen siempre. La firme determinación de los creyentes resplandece a veces en la confianza, y a veces tiembla en la humildad, cuando atribuye a Dios los frutos de las obras santas y el ejemplo de los justos. Entonces esta convicción sabe reunirlos allí lo mismo que el obrero que ve su esfuerzo recompensado.
La ciencia verdadera inflamada por el Espíritu Santo levanta a los hombres hacia los bienes celestes con acciones justas, arrastra su espíritu y los purifica. Cuando, en cambio, al cumplir estas acciones justas, se inclina hacia abajo, hacia las necesidades del cuerpo, baja allí también su espíritu. Estos hombres, entre las inquietudes cotidianas, parecen almas perdidas. Tienen siempre el rocío de las lágrimas en los ojos, porque suspiran, arraigados a la tierra como están, aunque se encomienden completamente a la omnipotencia divina.

 

Por qué estos seis círculos están unidos el uno con el otro sin separaciones, y qué indica esta cohesión.

IX. Los seis círculos están unidos entre ellos sin ningún espacio que los separe. Si el orden divino no los hubiera consolidados con esta ligadura, el firmamento habría estallado y habría perdido su consistencia. Es una alusión al papel que juega el Espíritu Santo en el creyente, su inspiración conecta entre si las virtudes a la perfección. Así, cuando luchan contra los vicios del diablo, pueden llevar a cabo cualquier buena obra unánimemente.

 

El primer círculo enciende a los otros con su fuego, el cuarto los atempera con su luz. Qué significa todo esto en sentido figurado.

X. El círculo superior penetra con su fuego a todos los demás círculos. El círculo húmedo hace lo mismo gracias a su humedad. El elemento supremo, el fuego, refuerza a los otros elementos gracias a su fuerza incandescente. El elemento acuoso, con su humedad, introduce en el resto la fuerza vital de la fecundidad. La omnipotencia de Dios santifica así por las maravillas de su gracia a los fieles, y la obra de los fieles glorifica la misericordia de su Creador en la verdadera humildad de la santidad.

 

Sobre la línea que, en la rueda descrita, se extiende desde la salida del sol hasta el extremo de su ocaso. Qué significa en sentido alegórico.

XI. Casi desde el principio de la parte oriental de la rueda hasta al final de su parte occidental, se extiende, en el firmamento, una línea en dirección a la región septentrional. Esta línea aísla de algún modo la región septentrional, porque desde el punto de su nacimiento, a oriente, donde el sol surge al principio cuando los días empiezan a alargarse, hasta la zona del poniente, a occidente, donde el sol acorta su luz, esta línea se curva y se recurva, para evitar la región septentrional, porque los rayos del sol no van a meterse en aquellas partes, pues más bien casi desprecia los lugares que el antiguo seductor eligió para establecer su morada. Por esta razón Dios los privó de la luz del sol.
Igualmente el creyente, desde principio de las buenas obras que descansan en el poder divino hasta su cumplimiento, opone a la injusticia la rectitud de su justicia, separando las artes diabólicas de las obras buenas y santas. Porque, como está deseoso de un amor fiel a Dios, pone todo su celo en evitar lo que podría perjudica su alma, tal como dicen las Escrituras:

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