<35> CUESTIÓN.
Las parábolas que refieren los Evangelios de muchos modos, como la de quien cae en mano de ladrones (Lc 10,30-37), la del rey que celebra las bodas de su hijo (Mt 22,1-14), la de las vírgenes (Mt 25,1-13), y otras, ¿son historias que acontecieron en la realidad o se proponen sólo por su semejanza única para ilustrar otras cosas?
SOLUCIÓN.
Cristo propuso sus parábolas a los hombres por causa de los vicios morales en los que caen con frecuencia, y también por causa de las virtudes con las que contra ellos luchan victoriosamente, de modo que por medio de esos relatos ellos conociesen que él mismo los juzga por las malas obras y les premia por las buenas.