<28> CUESTIÓN.
¿De qué modo ha de entenderse el texto: Una fuente brotaba de la tierra, regando la totalidad de la superficie de la tierra (Gn 2,6)?
SOLUCIÓN.
Según disposición de Dios, una fuente brotaba en la tierra (Gn 2,6) de la voluptuosidad, que la hacía fértil con todos su frutos, sin desviación mudable de como fue constituida al principio por el Creador, porque ella misma no tenía la varianza del verano ni del invierno y otras estaciones que existen en nuestra tierra y que son semejantes a las costumbres mudables de los hombres. Así como la luna luce por el esplendor del sol, en efecto, así también en el esplendor de la claridad de esta tierra inmutable se oculta el sol, la luna y las estrellas: en ella nada hay que sea mortal y, además, nada que sea mortal acepta. Y, si a ella viniera algo que fuese mortal, esto sería sofocado en la muerte tanto por su vigor como por el agua.
Pero la tierra en la que el ardor del sol es tan intenso que por su calor seca las gotas de la lluvia, como un fuerte e intenso fuego hace con las aguas que en él se vierten, esta tierra se riega por el agua que fluye de la fuente que brotaba en el paraíso y ese ardor representa el desarrollo estable de las virtudes santas que crecen por el fuego del Espíritu Santo.