CAP. XXXIII. MARTA. (Marth) [Mustela Martes]

La marta salvaje es caliente y tiene hábitos apacibles. Viven juntas muchas de ellas, haciendo vida en común. La marta tiene en su carne un sudor malo que hace a su carne dañina para comer. Sin embargo, ese sudor permanece en la carne y no pasa a la piel, así que la piel es buena y adecuada para ropa. Si alguien tiene escrófula en su cuerpo, debe desollar la marta y disolver su grasa en una sartén. Tire la cabeza y vísceras y cueza el resto de su cuerpo en un poco de agua. La grasa que se consigue así se debe agregar a otra grasa. Agregue una cantidad menor de grasa de yema de huevo y mézclelo todo junto para hacer un ungüento. Unte la escrófula con él antes de que rompa, y desaparecerá. Si ya ha roto, unte esto alrededor de élla, y la escrófula sanará.

De nuevo una duda de poca entidad sobre el titular de este epígrafe.
La Marta es Martes martes. La garduña es Martes foina, mustélidos ambas. Son muy similares, ambas pertenecientes al género martes. La principal diferencia entre ellas es el color de la mancha del pecho, amarilla o naranja en la marta y blanca en la Garduña. Ponemos Marta, sabiendo que puede ser cualquiera de las dos. Ambas, en aleman, llevan el sufijo “marder” (Baummarder o Edelmarder la marta, y Steinmarder o Hausmarder, la garduña.