CAP. LXIII. ABEJA. (Apis) [Apis mellifica]

La abeja es del calor del sol. Ama el verano, tiene un calor rápido, y no puede soportar el frío. Si a alguien le crecen los ganglios, o quién ha tenido algún miembro fuera de su lugar, o tiene cualquier miembro machacado, tome abejas en un vasito, que no estén vivas, sino que se hayan se han muerto. Ponga una cantidad suficiente en un paño de lino, y cósalo. Empape esta tela, con las abejas cosidas dentro, en aceite de oliva, y póngalo encima del miembro enfermo. Hágalo a menudo, y se curará. Y, si los gusanos come la carne de una persona, tome abejas muertas en un vasito, y ponga este polvo en el lugar de la herida, y los gusanos morirán.
[La miel que las abejas hacen es muy caliente. Si una persona gorda lo come a menudo, crea mucosidad y pus en él. Si una persona seca y delgada come la miel cocida, no se dañará mucho. La miel que se cuece, y a la que se quita su espuma, no hace mucho daño ni a delgados ni a gordos, sanos o enfermos. Pero comer el panal de miel o la cera puede avivar la melancolía.]