CAP. XXII. ARENQUE. (Allec) [Clupea Harengus]

El arenque es del aire frío, y tiene una naturaleza inestable y fría. Le gusta el día y vive en la superficie y en el fondo del agua. Busca alimentos limpios. Cuando acaba de ser capturado y todavía está fresco, no es bueno para comer, pues lo hace hincharse fácilmente y produce abscesos el interior del cuerpo. Así pues, cuando está fresco es dañino para que lo coman enfermos o sanos. Si después se cubre con mucha sal lo pestilente, es decir lo podrido que está en él, se disminuye por la sal, para que sea menos perjudicial al que lo come. Quien esté sano puede sobrevivir comiéndolo de esta manera, pero dañará a un enfermo si come mucho. El arenque asado al horno es mejor que el hervido para que lo coman tanto las personas sanas como las enfermas. También pueden comerse sus huevas y lecha, como se ha dicho mas arriba. Sin embargo, si el arenque está fresco, cuando se cuece y todavía está caliente de la cocción, vierta vino mezclado con vinagre encima de él y permita que se marine. Será mucho menos dañino para el que lo coma.
Quien tenga costras en su cabeza, sarna pequeña en su cuerpo o lepra, debe tomar el arenque que se ha cubierto con sal durante mucho tiempo. Límpielo en agua y después lave su cabeza, o sarna, o el lugar dónde esté su lepra, con ese agua. Después de un rato, debe lavarse con agua caliente en el mismo lugar. Al día siguiente haga lejía con cenizas del haya, y de nuevo lave el lugar. Al tercer día, debe untarse con sebo de macho cabrío. Si hace a menudo esto, en este orden, sus costras, sarna, o lepra mejorarán.