CAP. CLXXIV. ALOE.  (Aloe)

El jugo de esta planta es caliente y tiene grandes virtudes. Para las fiebres del estomago fuertes y diarias haga un emplaste con áloe sobre un paño de cáñamo. Cuando esté colocada sobre el estómago y ombligo, la fiebre cesará. Su olor reconforta internamente a una persona, y no solo alcanza la cabeza, sino que purga el agotamiento de la cabeza del hombre.
Quien tenga tos, debe poner un emplaste de áloe en su pecho para que pueda percibir el olor. La tos cesará. Pero, uno que tiene ridden debe tomar el jugo del marrubio o, si es invierno los polvos de marrubio con una cantidad mayor de áloe y regaliz. Cuézalo en vino, filtrándolo con un paño, y agregue hidromiel. Cuando se debilite el ridden, se curará pronto sea cual sea el género de ridde, además de las cuartanas. Quien tenga ictericia ponga áloe en agua fría y bébalo por la mañana y cuando se acueste. Repítalo tres o cuatro veces, y se curará.

Aloe barbadensis, Aloe ferox.
Esta misma planta se repite en el punto CCXXIV.