CAP. CXXVI. POLEO o MENTA POLEO. (Poleya)  [Mentha Pulegium]

El Poleo tiene un calor agradable, pero húmedo. [Tiene en sí alguna de las virtudes de estas quince hierbas: zedoaria, clavos, galanga, jengibre, albahaca, consuelda, pulmonaria, clematítide, milenrama, abrótano, helecho, agrimonia, liquidámbar (*), geranium, y menta de agua. Todas estas plantas son buenas contra las fiebres.] Si le duele el cerebro, cueza el poleo en vino y póngalo, caliente, alrededor de toda su cabeza. Ate un paño encima. Esto calentará su cerebro y suprimirá su locura.
Si los ojos se nublan, extraiga el jugo del poleo y úntelo alrededor de sus ojos y párpados, pero no toque los ojos. Expulsará la nubosidad. [Si toca el interior de los ojos, su substancia se irritará por su fuerza.] También, tome hiel del pollo y dos veces más de jugo de poleo. Agregue un poco de vino puro para hacer una pomada para el ojo. Póngalo en un frasco metálico. Unte los ojos y párpados de un adolescente, o incluso los de una persona de mediana edad a quien se le nublen los ojos debido a la enfermedad. Permita entrar un poco en los ojos. Hágalo durante doce noches cuando esté acostándose, y la nubosidad desaparecerá.
También, pulverice el poleo, y ponga el polvo en una mezcla con pesos iguales de miel y vinagre. Bébalo frecuentemente con el estómago vacío. Purgará el estómago y aclarará los ojos. También, si uno come a menudo hojas y tallo de poleo crudo, con sal, pero sin agregar nada más, calentará su estómago frío. Purga incluso un estómago lleno de veneno y le hace bien.

Nota: Liquidámbar, ver nota en nº CXCVII.