CAP. XCVIII. BARDANA (Cletta) [Bardana Lappa].

La bardana tiene en sí cierto calor perjudicial. Crece del jugo y del sudor de la tierra. Es útil [y dañina]. Su raíz no tiene ninguna utilidad, y sus hojas, tanto crudas como cocinadas, son peligrosas para comer, salvo para el que nazca con cálculos en el cuerpo. En ese caso, hay que cocer las hojas de la hierba en el vino más fino. Beba el vino caliente, después de que se haya colado con un paño, antes o después de una comida. Su fuerza desgastará la piedra. También, reduzca sus flores a polvo y, habiendo tirado el interior de un caracol, reduzca la cáscara del caracol a polvo. Mézclelos juntos, de modo que haya más cáscara pulverizada de caracol. Si alguien tiene ulceras en su cabeza, ponga ese polvo en las heridas durante nueve o quince días. En los días cuarto y quinto, lave su cabeza con lejía (*) hecha de madera de haya, y sanará.

Actualmente se denomina: Arctium lappa.
Nota: Las cenizas de madera (las de maderas duras son las mejores) tiene en su composición diversas sales. Si encima de esta ceniza echamos agua, estas sales reaccionan con el agua produciendo hidróxido de potasio conocido comúnmente con el nombre de lejía. Filtrando este agua tendremos lejía que servirá después para diversos usos, entre ellos para fabricar jabón.