CAP. XXXIX. CICUTA. (Scherling) [Cicuta virosa?  Conium maculatum?]

La cicuta es caliente y tiene peligro en sí, de modo que, si alguien la come, destruye todo lo que había estado bien y correctamente establecido en su sangre y sus humores. Le causa derramamientos malignos, del mismo modo que las tormentas forman perturbaciones en el agua. Después de que la tormenta cesa deja las peores mucosidades y enfermedades en el hombre. Pero, quien ha estado gravemente herido por golpes de palos y garrotes, o quién se ha caído de una gran altura de forma que se han aplastado sus carnes y miembros, debe cocer cicuta en agua y después de escurrir y tirar el agua, ponerla encima de los miembros dañados. Ate un paño encima del área, y así se disiparán los humores que se han reunido allí, porque habitualmente la cicuta los destruye. Y todavía, si alguien tiene una hinchazón entre la piel y la carne por un impacto o golpe, debe calentar cicuta en agua y atarla encima de la hinchazón. La hinchazón desaparecerá. Si un miembro se hincha por alguna enfermedad sin causa externa, la hinchazón no se quitará con la cicuta. Si se pone cicuta sobre ese miembro, los humores que deben salir de la zona herida conducidos allí desde la carne, serían empujados peligrosamente hacia el interior de la persona.

Conium maculatum.