11. Este cántico suena en la armonía y la concordia

Y aquel sonido, como voz de muchedumbres, en armonía cantaba las alabanzas de las órdenes celestes: porque este canto sin cesar celebra, en armonía y concordia, la gloria y esplendor de los ciudadanos celestes, elevando a las alturas lo que la palabra anuncia a plena voz.