2. La creación entera se agitará; lo mortal e impuro desaparecerá

En verdad que, llegado el fin, un movimiento inesperado y repentino desatará los elementos: todas las criaturas se estremecerán, irrumpirá el fuego, rebullirán los aires, se desbordarán las aguas, temblará la tierra, estallarán los rayos, retumbará el fragor de los truenos, los montes se hendirán, se desmoronarán los bosques y todo lo mortal que haya en el aire, en el agua, en la tierra, rendirá la vida. El fuego moverá todo el aire y el agua llenará la tierra entera: y así todo será purificado para que cuanto sea impuro en el mundo se desvanezca como si nunca hubiera existido, como se diluye la sal cuando se echa en el agua.