33. Dios reservó a Enoc y a Elias para este tiempo

Pero he aquí que Yo enviaré a Mis dos testigos, Enoc y Elias, a los que guardo, hasta ese tiempo, en el secreto de Mi voluntad, para que combatan al Impío y devuelvan a los errantes al camino de la verdad. Enseñarán a los fieles las virtudes más fuertes y firmes: por cuanto las palabras de su testimonio sonarán unánimemente en sus bocas, traerán la fe a cuantos les escuchen. Mira que he reservado a estos dos testigos de la verdad para que, al venir, su palabra fuera recibida y se consolidara en los corazones de Mis elegidos y, en adelante, medrara el germen de Mi Iglesia con sublime humildad. Y dirán a los hijos de Dios, cuyos nombres están escritos en el Libro de la Vida: