1. Las cinco cruentas edades de los reinos del mundo

Aunque cuanto hay en la tierra se encamine hacia su fin y el mundo, falto de fuerzas, adolezca, oprimido por incontables quebrantos y calamidades, enfilando su ocaso, la Esposa de Mi Hijo, exhausta por la lucha de sus hijos frente a los heraldos del Hijo de la Perdición y el mismo Impío, no sucumbirá por mucho que la combatan; pues cuando llegue la plenitud de los tiempos se levantará, llena de renovada fuerza y vigor, más hermosa y diáfana, y así, desbordante de dulzura y suavidad, caminará hacia el abrazo de su Amado: esto aparece místicamente en la visión que contemplas. Porque miraste hacia el Aquilón y he aquí que había cinco bestias: estas son las cinco cruentas edades de los reinos de este mundo que, sumidos en las apetencias de la carne donde nunca falta la inmundicia del pecado, se acometerán unos a otros, furiosamente.