18. Cuantos viven según la carne están bajo la potestad de Dios

Luego viste, en la parte septentrional del edificio, al mundo y los hombres procreados de la semilla de Adán, que caminaban entre el muro luminoso de la ciencia especulativa del edificio y el ámbito circular que irradiaba Aquel sentado en el Trono: al mundo y a los hombres del mundo -sumidos, por la caída de los primeros padres, en los deseos de la carne que enervan el alma por los caminos de los caducos placeres terrenos- les ha sido manifestada, por una parte, la ciencia del bien y del mal -a fin de que se acerquen, por el bien, a la obra de Dios y huyan del mal-, y les ha sido revelada, por otra parte, la potestad de Dios, para que se sepan bajo Su majestad y no duden de que todos sus actos serán juzgados por Él.