14. Las siete virtudes de los siete dones del Espíritu Santo

Pero, de entre estas virtudes, observaste sobre todo a siete, cuyas formas y vestiduras contemplaste según te fue concedido: entre las obras virtuosas, estas siete virtudes sobresalen al designar los siete ardientes dones del Espíritu Santo; porque la Virgen Inmaculada concibió sin pecado al Hijo de Dios, cubierta por la sombra del Espíritu Santo: en la santificación de las bienaventuradas virtudes que se manifestaron a plena luz en el Unigénito de Dios, iluminando mediante su forma los corazones de los fieles y extendiéndose, en el desplegar sus vestidos, en la unidad de la fe, como testimonia Mi siervo Isaías cuando dice: