16. Los duros de corazón se condenarán

Así pues, la primera ala de Mi venganza golpea y arroja en el abismo de la perdición a esos hombres, duros de corazón más que pedernal, que, cerrados sus ojos interiores, siempre desprecian Mi justicia y vuelven atrás la mirada de su entendimiento; que antes se adhieren a las apetencias carnales y a las sugestiones del Demonio que al deseo de conocer la justicia verdadera y, ni por admonición Mía ni por exhortación de otros hombres, consienten en apartarse de su iniquidad: así agravian el espíritu de su ciencia, pues es mayor su diligencia en observar y cumplir la ignominia de Satán que Mi justicia. Mira: estos vierten plomo fundido en sus corazones, los apetitos derretidos de su pérfida molicie, que cuajan hasta ser el duro hierro del olvido de Dios; hasta ser como hierro, enconados; y ni por Dios ni por los hombres, ante nadie ni ante sí mismos, mitigarán entonces su iniquidad.