7. Sentido del pudor y sus vestiduras
La tercera imagen simboliza el pudor porque, después de la disciplina, surge el recato del pudor, que ahuyenta de sí la ofuscación del pecado. Por eso cubría su rostro con la manga blanca de su mano derecha: huyendo de la fornicación y de la ponzoña diabólica, protege su íntima conciencia, que es como el semblante de su alma, y se defiende con el blanco vestido de la inocencia y la castidad que tiene en su diestra -en la salvación por sus obras-; mira que mantiene un inquebrantable desprecio por toda la inmundicia de Satanás, que aparta de sí tenazmente, según declara en sus palabras de exhortación ya citadas.