21. El Demonio solivianta a los necios: toman por verdad la mentira

Brotaba, asimismo, de sus entrañas una horripilante nube con miasmas mefíticos que infestó con su ponzoña a muchos: el funesto error de la conciencia fétida, proveniente del Demonio, solivianta a los necios con la abyecta impiedad. ¿Cómo?
En la decapitación de Juan el Bautista, que enseñaba que el Hijo de Dios era el Sanador de las heridas del pecado, surgió un fatídico error: el Demonio cautiva a muchos hombres mediante diversas fábulas, haciéndoles tomar, según sus pareceres, por verdadero cuantas mentiras les muestra. Así pues, no pocos son engañados con estas argucias, porque siempre zozobra su fe en la incertidumbre.
Pero, oh hijos Míos, si queréis vivir con justicia y piedad, huid de este aciago error, no sea que la más amarga muerte os atrape en la incredulidad.