59. Este sacramento será custodiado con fervor

El sacerdote y el pueblo tratarán y custodiarán este sacramento con diligencia y solicitud para evitar que, por incuria y negligencia, caiga al suelo, pues si debido a esta torpe desidia ocurriera tal cosa, vengaré con Mi ira esta ofensa sea en la tierra, sea en el causante, a no ser que el culpable se castigue él mismo con penitencia y amargas flagelaciones, porque la carne y la sangre deben pagarse con carne y sangre. ¿Cómo? La carne y la sangre del culpable lamentarán haber tratado con indiferencia el cuerpo y la sangre de Mi Hijo, igual que tembló la tierra y los hombres se sobrecogieron empavorecidos cuando Mi Hijo, en la cruz, exhaló Su espíritu.