9. Patriarcas y profetas hicieron retroceder las tinieblas

Entonces aparecieron en estas tinieblas tres inmensas estrellas, en su fulgor entrelazadas; y, enseguida, otras muchas, grandes y pequeñas, centelleando con vivido resplandor: estas son las grandes luminarias, símbolo de la Trinidad Suprema: Abraham, Isaac y Jacob, abrazados entre sí tanto por sus fieles obras como por el vínculo de la carne, ahuyentando con sus señales las tinieblas del mundo; y les siguen muchos profetas, mayores y menores, radiantes en sus numerosas y admirables maravillas.