22. Cómo burla el Demonio a los hombres con la magia

Y desgracias peores sucedieron cuando los hombres, cautivados por el Demonio, empezaron a embriagarse con las artes de la magia, llegando a ver y a oír a Satanás: él mismo les hablaba con argucias y les hacía tomar por otra la criatura que contemplaban. Mas no quiero decir cómo instruyó el Demonio a los primeros mentirosos, que lo ven y oyen si le invocan según les enseñó; pero estos son enteramente culpables de su abominación, cuando así reniegan de Mí, que soy su Dios, imitando al antiguo seductor. Oh hombre, mira que te rescaté con la sangre de Mi Hijo, no con vil iniquidad, sino con inmensa justicia; en cambio, tú Me abandonas, a Mí, que soy el Dios verdadero, y vas en pos de aquel que es un mentiroso. Yo soy la Justicia y la Verdad: te prevengo con la fe, te exhorto con el amor, y te rescato por la penitencia para que, aun cubierto de sangre por las heridas del pecado, te levantes, sin embargo, de tu caída en la ruina. Y si, a pesar de todo, Me desprecias, tu destino será semejante al que cuenta esta parábola, que dice así: