14. Sólo el Hijo de Dios podía liberar al género humano

Ni un hombre, concebido en el pecado, ni un ángel, sin el vestido de la carne, podían liberar del poder diabólico al hombre, que en la culpa yacía, atormentado bajo el peso de su cuerpo. Sólo Aquel que vino sin pecado, en un cuerpo puro y libre de culpa rescató al hombre con Su Pasión. Por eso, he aquí que reúno a los hombres, aunque nacen en el pecado, para llevarlos al Reino Eterno cuando fielmente lo buscan. Mira que ningún mal podrá arrebatarme a Mis elegidos, como testimonia la Sabiduría cuando dice: