6. El infierno se fundó en la caída del Demonio

En la caída del Demonio surgieron estas tinieblas exteriores que albergan todos los suplicios, porque los ángeles perdidos recibieron, en vez de la gloria preparada para ellos, la miseria de infinitos tormentos y, a cambio del fulgor de que gozaron, la más lóbrega sombra. ¿Cómo? Cuando el ángel soberbio se alzó como una serpiente, se ganó la prisión del Hades, pues nadie puede prevalecer sobre Dios. ¿Acaso conviene que en un mismo pecho haya dos corazones? Tampoco en el cielo debe haber dos dioses. Pero como el Demonio, con sus huestes, irrumpió encumbrado en su soberbia, encontró un pozo de perdición preparado para él. Así también, cuantos le imiten en sus actos participarán de sus tormentos según lo que merezcan.