4. Las virtudes dimanan del Señor y cobijan a los pobres de espíritu

Pero del que se sentaba en la cima del monte comenzaron a brotar multitud de centellas con vida propia, que revoloteaban muy suavemente alrededor de estas imágenes: del Dios Omnipotente dimanan, rutilantes en la claridad divina, las distintas y poderosas virtudes que, con su amparo y custodia, cobijan a cuantos temen verdaderamente al Señor y aman, en la fe, la pobreza de espíritu, y con fervor los abrazan y apaciguan.